El juego no es una carrera: crecer paso a paso

Crecer no es ir más rápido.
Es avanzar en el momento adecuado.

“En la infancia, aprender no es ir más rápido, es ir en el momento adecuado”,
señala Lucía Galán Bertrand, pediatra, escritora y fundadora de Lucía, mi pediatra @luciamipediatra

En los primeros años de vida, el juego es la base del aprendizaje. No es casualidad que la mayoría de experiencias que marcan la relación de un niño con el juego ocurran antes de los seis años.

Por eso LEGO® acompaña este viaje desde el inicio, con propuestas pensadas para cada etapa. LEGO® DUPLO® es el primer paso: piezas grandes, seguras y fáciles de manipular, diseñadas para manos pequeñas y para construir con confianza desde los 18 meses.

El error más común al elegir juguetes

Muchas familias creen que cuanto más avanzado es un juguete, más va a aprender su hijo.

Pero no siempre es así.

Un juguete lleno de luces, sonidos y estímulos constantes puede sobrecargar al niño, dispersar su atención y acabar generando frustración.
Cuando el juego “lo hace todo”, el niño hace poco.

Lo que sí necesitan los niños pequeños

Juegos sencillos que les permitan probar, equivocarse y volver a intentarlo.

Bloques para:

Apilar
Tirar
Refuerza su autoestima
Disfruta aprendiendo

Porque el juego, como la vida, no va de llegar antes, sino de llegar con ganas y confianza.

“Un niño pequeño necesita sentirse capaz para querer seguir aprendiendo”,
asegura Lucía, mi pediatra @luciamipediatra

Respetar su etapa es acompañar

Respetar las edades recomendadas no es limitar.

Es acompañar su desarrollo neurológico, emocional y motor.

Cuando el juego está adaptado a su momento evolutivo, el niño:

Se motiva más
Gana autonomía
Refuerza su autoestima
Disfruta aprendiendo

Porque el juego, como la vida, no va de llegar antes, sino de llegar con ganas y confianza.

De DUPLO® a LEGO® 4+ y 5+: no saltarse etapas

A medida que los niños crecen, el juego evoluciona con ellos.

LEGO® DUPLO® acompaña los primeros años con piezas grandes. Después, los sets LEGO® 4+ y 5+ se convierten en el puente perfecto hacia las piezas clásicas más pequeñas.

Estos sets están pensados para que los niños puedan terminar sus construcciones, sentirse orgullosos y querer seguir jugando. Terminar lo que empiezan es clave.

Jugar juntos, crecer juntos

Los niños no recorren este camino solos. Necesitan las piezas adecuadas y a los adultos que los acompañen.

Cuando los cuidadores inician el juego, los niños lo hacen suyo.

Las piezas grandes se convierten en pequeñas.
Y los momentos compartidos se transforman en aprendizaje.

“Jugar con nuestros hijos nos enseña a mirar el mundo con sus ojos”,
asegura Lucía, mi pediatra @luciamipediatra

Empecemos a construir

El juego no es una carrera. Es un camino que se construye paso a paso.

LEGO® acompaña cada etapa del desarrollo infantil con propuestas pensadas para respetar su ritmo, fomentar la creatividad y crecer con ellos.

Porque aprender no es saltarse etapas.

Es construirlas.